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© Javier Sáez Castán |
Al contextualizar el
libro-álbum en el seno de una tradición histórica tomamos consciencia de su
carácter vivo; así como del hecho de que su poética es el resultado de un
proceso colectivo de decantación, marcado tanto por sus transformaciones como
por sus continuidades.
En este sentido,
hablar de «La narración hoy» puede llevarnos a caer en el equívoco de creer que
la narración actual es muy distinta de la precedente; a pensar que se trata de
un proceso evolutivo en el que se avanza hacia “mejores” formas de narrar o a
considerar que estos nuevos hallazgos sustituyen los medios asentados de
contar.
Desde mi punto de vista,
la importancia de la aparición de un libro-álbum que aporta un planteamiento
“original” no se restringe a las posibilidades narrativas que esta nueva
dirección abre. Éstas no pueden ser más que limitadas. Su valor más bien lo
encuentro en el hecho de que esta innovación nos permite reparar en las
convenciones que rigen el género. Reglas que, dicho sea de paso, no resultan
fáciles de entrever ni aprehender.
No considero que haya
un antes y un después de los libros de Javier Sáez Castán. Sí pienso, en cambio,
que algunos de sus álbumes han transformado mi forma de aproximarme al género,
me han replanteado viejos problemas y, sobre todo, tienen la virtud de
interrogar a la realidad y a nuestros modelos de representación. Tomemos el
ejemplo de El conejo más rápido del mundo (México:
Océano, 2007).
Así comienza el artículo que he publicado en la revista Fuera [de] margen en un número dedicado a "La narración hoy en día". En ella Sophie van der Linden plantea el estado de la cuestión y le siguen una serie de artículos y entrevistas que se detienen a analizar el trabajo de creadores como Phakir Mohan Sen (por Anna Castagnoli), Oliver Douzou (por Adèle de Boucherville), Max (por Antonio Altarriba), Benjamin Chaud y Bastien Vivès (por Philippe-Jean Catinchi), entre otros.
Recomiendo sinceramente la lectura de este monográfico. Nos invita a volver la mirada sobre nosotros mismos y preguntarnos qué tipo de álbumes estamos produciendo y por qué cuentan tan poco.