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© Elena Odriozola |
De niño, muy pronto tomé consciencia de que las cosas que llamaban mi atención no hacían lo mismo con otras personas. Esta diferencia no amainó mi curiosidad. Al contrario, con el tiempo me llevó a desarrollar hasta la obsesión la necesidad de mostrarle a los demás cosas que pasaban desapercibidas frente a sus ojos y hacerlos así partícipes del interés que experimento por ellas.
La escritura y la
docencia han estado en buena medida al servicio de mi pasión por esos objetos
cotidianos que suelen pasan desapercibidos, por aquellos personajes marginales que
planteaban originales visiones del mundo, por las teorías anacrónicas y sus
impecables estructuras lógicas, por otras formas de pensar que chocan con
nuestras categorías y, en general, por un amplio grupo de seres, temas e
historias en desuso que piden a gritos ser reciclados.
Ha sido muy
gratificante hallar interlocutores y cómplices. Y aunque no ha sido fácil
encontrar espacios idóneos, y mucho menos convencer a los demás de que (entre
otras cosas) te paguen por ello; me conforta pensar que he logrado despertar la
curiosidad de otras personas y disfrutar de sus ideas y obras.
Mientras colaboraba en
la revista Educación y biblioteca, dirigí junto a
Lucía Contreras un dossier titulado “Pliego, papel y tijeras”, que pueden
descargar aquí y merece una lectura atenta. Fue un verdadero placer trabajar
con Lucía y con una serie de colaboradores entusiastas, sensibles e
inteligentes que aúnan pasión y estudio al centrar su mirada en ese universo oculto tras alguna de las múltiples materializaciones posibles del papel.
Han pasado los años. Ahora Lucía emprende una nueva y encomieble tarea: la reedición de teatrillos de papel. Recupera modelos de la antigua estampería catalana Paluzie y los reconstruye para brindarle a niños y adulos un fabuloso espacio de juego y apropiación.
Por mi parte, junto a Elena Odriozola, convocamos el taller Lo mío es puro teatro, convencidos, por un lado, del alcance, valor y posibilidades narrativas del teatrillo de papel y, por otro, de cuanto podemos aprender con él quienes nos dedicamos o estamos interesados en la literatura infantil.
Han pasado los años. Ahora Lucía emprende una nueva y encomieble tarea: la reedición de teatrillos de papel. Recupera modelos de la antigua estampería catalana Paluzie y los reconstruye para brindarle a niños y adulos un fabuloso espacio de juego y apropiación.
Por mi parte, junto a Elena Odriozola, convocamos el taller Lo mío es puro teatro, convencidos, por un lado, del alcance, valor y posibilidades narrativas del teatrillo de papel y, por otro, de cuanto podemos aprender con él quienes nos dedicamos o estamos interesados en la literatura infantil.
En fin, buenas oportunidades para descubrir un mundo apasionante.
Lo mío es puro teatro
La puesta en escena en
el libro-álbum teatrillo de papel
por Elena Odriozola y Gustavo Puerta Leisse
Fecha:
24, 25 y 26 de mayo. 20 horas
24
de mayo: de 16:00 a 20:00; 25 y 26: de 10:00 a 14:00 y de
16:00 a 20:00.
Precio:
200€. Dieciséis plazas
Lugar:
Víctimas del Celuloide (c/ Santiago, 8. Madrid)
Información
e inscripciones: gustavopuerta@gmail.com
escuelaperipateticadelij.blogspot.com
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